El adolescente y las redes sociales: manejo y consecuencias

Las redes sociales y los sistemas de mensajería son atractivos para los jóvenes porque su sistema de funcionamiento implica la respuesta rápida, las recompensas inmediatas y la interactividad. El uso, en principio,  es positivo, siempre que  no se dejen de lado el resto de las actividades propias de una vida normal (estudiar, hacer deporte, practicar las aficiones, salir con los amigos o relacionarse con la familia). Otra cosa es cuando el abuso de las redes sociales provoca aislamiento en la vida real, induce ansiedad, afecta a la autoestima y le hace perder a la persona su capacidad de autocontrol.

 

Las redes sociales influyen en la salud mental de los adolescentes. El uso de las redes sociales está relacionado con un aumento en las tasas de ansiedad, depresión y trastornos del sueño entre los jóvenes.

Uno de los temas que más preocupa a padres, docentes y orientadores es el uso de las redes sociales y con ellas, el incremento de los usuarios, conformados a gran escala por adolescentes que buscan relacionarse con sus semejantes y compartir gustos, preferencias – propias de la edad-, sin la participación del adulto.

Luego del Facebook, se fueron sumando otras redes cuyo único fin es la interacción – desde cualquier parte del mundo- con personas conocidas o no y su uso frecuente, añade otros elementos que el adolescente desconoce pero que irá aprendiendo a medida que logre interactuar en cada una de ellas, sin limitaciones ni supervisiones, por su vulnerabilidad.

La psicóloga clínica Mary Sánchez explica: “Los adolescentes constituyen el mayor grupo de riesgo en lo que respecta a las nuevas adicciones a tecnologías y la internet se ha convertido en un supermercado del sexo, de los juegos sensuales y sexuales del cibersexo – que son practicadas bajo un seudónimo-, y que permiten compartir con otras personas con esos mismos gustos y preferencias sin las dificultades y las consecuencias de los encuentros directos”.

Según la especialista, el informe de usuarios de redes sociales “We Are Social Hootsuite” presentado en 2018, detalló que 3.19 billones de personas -para ese entonces- representadas en un 42%, se conectaban al menos a una red social.

En cuanto a los adolescentes, Sánchez expresa su preocupación sobre el manejo de las redes y a su juicio expresa “que se encuentran en un estado de vulnerabilidad bio-psico-social “, por lo que advierte a padres, docentes y orientadores, sobre la posición de los jóvenes, quienes, llevados por sus inquietudes, son susceptibles de ser captados por personas inescrupulosas.

“Es propicio crear espacios desde el hogar y la escuela para prevenir o erradicar la adicción o cualquier tipo de comportamiento que interfiera directamente con el desenvolvimiento sano de esta población”, asevera Sánchez.

Riesgos asociados a las tecnologías de la información

Mary Sánchez sostuvo un encuentro con los estudiantes que participan en el Proyecto Jóvenes y Escuelas Agentes de Paz, que desarrolla la Asociación Civil Paz Activa, en alianza con la Unión Europea, en ocho colegios seleccionados por cada municipio que conforman la Gran Caracas.

A partir de sus propias experiencias, la especialista abordó otros temas relacionados a la adicción de las redes y sus riesgos. “ Éstas influyen en la salud mental de los adolescentes y trae como consecuencia el aumento en las tasas de ansiedad, depresión y trastornos del sueño entre los jóvenes”, afirma Sánchez.

Los riesgos en el internet y las redes sociales van desde el engaño, acoso, robo de identidad, robo de información, extorsión y pornografía.

Algunos de los riesgos se enumeran a continuación:

Grooming: cortejo virtual de un adulto hacia un adolescente, para ganarse su confianza y acercarse con fines sexuales, pornográficos o de extorsión.

Ciberbullying: es el acoso psicológico a través de internet o redes sociales, para dañar la autoestima o percepción social de una persona.

Phishing: es el engaño mediante páginas de internet falsas, para obtener datos personales y hacer mal uso de estos.

Sexting: es la solicitud o difusión de fotografías, a través de la web y las redes sociales, con fines de pornografía o acoso sexual. En ocasiones las personas que aparecen desconocen que están siendo utilizadas.

Hacking: es la intervención de los sistemas informáticos por personas virtuales malintencionadas, con el objetivo de robar datos personales y/o financieros.

¿Qué recomendar a los adolescentes?

-No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras a nadie.

-Mantener una actitud proactiva respecto a la privacidad lo que implica prestar atención permanente a este aspecto y, en especial, al manejo que las demás personas hacen de las imágenes e informaciones propias.

-No redistribuyas material gráfico que te llegue, ponte en los zapatos de la otra persona.

-Piensa antes de compartir: Lo que publicas en internet es fácil de encontrar, se puede viralizar y permanece.

-No te dejes engañar. Ten cuidado con los extraños que te prometen regalos u ofertas increíbles.

– Piensa antes de responder comentarios ofensivos.

– Bloquea a usuarios que hacen un mal uso de las redes sociales.

– Reporta las malas conductas y el contenido inapropiado (es anónimo).

– Habla con tus padres o maestros si te encuentras en una situación difícil.

-Si el acoso cibernético está relacionado con la escuela, acude inmediatamente a la dirección para reportarlo y solicitar que se actúe en consecuencia

-No compartas ni publiques más de lo necesario y configura niveles de privacidad entre tus contactos.

-Nunca envíes tus claves y el IP por correo electrónico y jamás los compartas con nadie.

-Elimina cualquier mensaje sospechoso o que solicite información personal o financiera, es mejor no abrirlos.

-Nunca ingreses tus contraseñas en algún sitio que te haya llegado por correo electrónico o chat.

-Instala un software antivirus en tus computadora y mantenlo actualizado.

¿Qué deben hacer los padres, docentes u orientadores?

-Es necesario hacer hincapié en la prevención; conseguir que los adolescentes sean conscientes de los riesgos existentes al exponer datos personales públicamente y valoren la privacidad de sus datos.

-Hablar con ellos de forma razonada sobre estos temas, debatiendo los riesgos posibles y los casos de actualidad y así reflexione sobre las posibles consecuencias.

-Escucha con atención al adolescente, no pierdas la calma por angustiosa que esta sea.

-Pídele detalles de los hechos que acompañaron el acoso, como algún conflicto escolar o de noviazgo. Dale la confianza de que recibirá toda la ayuda necesaria en esta situación.

-No le retires el acceso a internet y al dispositivo, pues en un futuro no te tendrán la confianza para contarte algún otro problema.

-Dependiendo del impacto que haya causado en el adolescente el acoso cibernético, considera buscar apoyo psicológico para superar el incidente para evitar daños en su autoestima y su desarrollo.

-Es importante que los padres, madres y educadores sean capaces de trasladar a los adolescentes, la confianza suficiente como para que, ante sospecha de un problema, recurran un adulto.

-Ante la confirmación de un robo de identidad acudir a las instancias legales para su denuncia.

 

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