Crisis económica aumenta la ansiedad y depresión en la colectividad venezolana

El fenómeno de la inflación, la escasez y las largas colas en los abastos y supermercados para obtener alimentos de primera necesidad, más la falta de medicinas, son los principales factores en el aumento de casos de ansiedad y depresión en la colectividad venezolana.

Luis Cedeño, sociólogo de la fundación Paz Activa, explica que históricamente existe una correlación entre el aumento de casos de suicidios en países con contracciones económicas. Sin embargo, el especialista especifica que hoy día no se puede asegurar esta realidad debido a que la última tasa de suicidios que se tiene en Venezuela fue publicada en el año 2014 y era de cinco casos por cada 10.000 habitantes. 

Para la psicóloga clínica Mercedes Pulido la preocupación que genera pensar dónde se va a conseguir alimento, la ausencia de futuro por el bajo poder adquisitivo de las personas que devengan sueldo mínimo y la inseguridad que hace que muchos venezolanos se impongan un toque de queda desde tempranas horas de la noche, ha llevado a que hombres y mujeres deseen acabar con sus vidas. 

La especialista afirmó que a pesar del incremento en las cifras de venezolanos que no resisten la situación actual, el fenómeno del suicidio, como problemática de carácter público, no cuenta con el reconocimiento, comprensión y abordaje por parte del Estado venezolano, ya que tan solo 28 países cuentan con estrategias nacionales de prevención de este fenómeno, según datos de la Organización Mundial de la Salud. 

La especialista Mercedes Pulido, da detalles de cómo mitigar los efectos de la depresión. Para ella, la depresión es una valoración extrema de pérdida de calidad de vida la cual el venezolano puede disminuir buscando nuevas formas de remediar. “Las madres venezolanas están resolviendo en vez de caer en depresión. El conocido trueque ha sido una herramienta para tener un alimento en la despensa”. 

Pulido relató que además del trueque se han venido creando otros métodos de supervivencia como suplantar la arepa de maíz por arepa de cambur, auyama, zanahoria o cambiar el consumo de carne o pollo por el de las sardinas. “Muchos venezolanos recurren a las redes sociales para expresar su inconformidad con la situación y descargan allí todos sus problemas; esto ha sido muy bueno porque ha funcionado como válvula de escape”. 

Otras recomendaciones que hace Pulido es evitar estar solo, tratar en lo posible de interactuar con los que te rodean y buscar nuevas recetas con alimentos que se tenga la capacidad de comprar o que hayan en los supermercados. 

Para la psicóloga la opción que tiene el venezolano es resolver, ya que la mejor forma de derribar la depresión es no sucumbir ante ella.

Fuente: Diario 2001

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